Historia del Monumento Nacional

Sara Braun vino desde su Rusia natal a las tierras australes por el año 1874. Contrajo matrimonio en 1887 con el exitoso empresario portugués José Nogueira, el cual había labrado una gran fortuna gracias a las actividades navieras, la caza de lobos marinos y la ganadería ovina. Cuando Nogueira falleció debido a una tuberculosis en 1893, Sara pasó a administrar la gran herencia, ocupando parte de ella en la construcción de su hogar.

Sara Braun escogió al arquitecto francés Numa Mayer para diseñar su futura vivienda, el cual trazó los planos siguiendo los cánones del gusto imperante en el París de fines del siglo XIX. La exuberancia del palacio contrastaba con las sencillas viviendas particulares de la zona en esos tiempos.

Cuando falleció Sara Braun en 1955 la mansión quedó en manos de sus sobrinos, los cuales vendieron gran parte de los muebles. Al año siguiente fue adquirida por el Club de la Unión. En 1982 fue declarada monumento nacional y por lo tanto, sus características no pueden ser modificadas.

A lo largo del tiempo, el Palacio Sara Braun se ha transformado para muchos en la construcción más característica de Punta Arenas, destacándose por su bello entorno, con la Plaza Muñoz Gamero y los edificios que la circundan, que también fueron declarados monumento nacional.

En 1992, parte del edificio pasó a ser de Hotel José Nogueira, el que ocupa sus dependencias hasta la actualidad.